Queremos incluir en esta sección las vivencias que nuestros alumnos han tenido en sus viajes a España. Empezamos esta serie con Bao Tram, alumna vietnamita de Ciudad de Ho Chi Minh que estuvo un mes y medio en España el verano de 2005 y nos relata su experiencia de una semana en Madrid.
Madrid
Estoy en mi casa, escuchando la música española y mirando fuera de la ventana, está lloviendo. La música me recuerda a algún día cuando estaba en España, como ahora, estaba escuchándola desde mi radio pequeñita y allí, fuera de la ventana, estaba lloviendo.
Muchos españoles, cuando saben que yo he estado en España por un mes, siempre me preguntan la misma pregunta: “¿ Qué te gusta más sobre España? y yo, siempre respondo la misma respuesta sin ningún tipo de duda : “Es la gente lo que me gusta más”.
Es la verdad.
Creo que mi amiga (quien fue conmigo) y yo tenemos una buena relación con los madrileños.
Siempre me acuerdo de un taxista que nos cogió desde el aeropuerto Barajas hasta el lugar donde íbamos a vivir, el albergue Santa Cruz de Marcenado. Cuando conducía el coche, nos explicaba Madrid.
- ¿Podéis ver el edificio grande de allí ? es el de El Corte Ingles, una supermercado que está en toda España.
- Es muy grande, dije yo.
- Si, claro, todo se vende aquí.
- ¿Podemos comprar todas las cosas allí?
- Sí, señoritas mías”
- ¿Incluye los animales domésticos? preguntó mi amiga.
- Hombre, no, esto no, pero quiero decir que casi todas las cosas se pueden comprar allí...
- Ah, sí...
- Mira, a la izquierda está la Plaza de España…
Y nuestra comunicación continuaba amablemente... Hemos estudiado español más o menos 2 años, y podéis imaginar nuestro esfuerzo para comprender su historia... El viento era muy fresco.. Ya no me importaban las horas cansadas en el avión porque ya llegaba a Madrid, a España…
Y no puedo olvidar aquel día que nosotras no supimos cómo llegar al albergue, una señora vino a nosotras, nos preguntó si necesitábamos su ayuda y nos enseñó en el mapa la dirección y después llegamos al albergue -“nuestra casa”- tranquilamente. Nos parecía que ella era como un hada.
Antes de llegar a Madrid, siempre creía que Madrid esta muy ruidosa pero Madrid en esos días que viví allí, era muy tranquila y maravillosa. El tiempo era muy bueno, mucha gente paseaba tranquilamente con sus perros, que son muy grandes (en España todas las cosas son muy grandes cuando se compara con las de Vietnam, y por supuesto incluye... los perros...
Tuve oportunidad de viajar a Madrid, Santander y Barcelona..y tengo una buena impresión de Madrid. Quizás en Madrid no había unas playas maravillosas como la playa del Sardinero en Santander, ni unas obras increíbles de Antonio Gaudí como en Barcelona pero es Madrid la que me gusta mucho.
¿Porque?
Porque Madrid es el primer lugar al que llegué en España.
En Madrid, la modernidad de una ciudad grande y la antigüedad de un lugar histórico se mezclan armoniosamente. Una ciudad llena de árboles. El color verde de los árboles se extiende como una tela interminable.
En Madrid, podemos visitar muchos lugares interesantes, por ejemplo, el museo del Prado, el palacio Real, la plaza de toros, el parque del Buen Retiro ...Además, cerca de Madrid, hay dos ciudades muy bonitas que se llaman Ávila y Toledo. Una tiene una muralla maravillosa que creo que solo existe en los cuentos de los niños y la otra, una ciudad medieval magnífica.
Otra razón por la que me gusta Madrid es muy sencilla pero muy significativa para mi: Quizás sea que delante del albergue donde pasamos 5 días inolvidables, había un árbol que tiene las flores de color blanco, y a cada viento que pasa, algunas flores bonitas fluyen suavemente con el viento como en una danza artística ..Luego descubrí que en casi todas las calle en Madrid hay este tipo de árbol... ¡que bonito era este árbol!
O es que al otro lado del albergue, había una casa antigua de ladrillo con su ventana siempre cerrada...
O es que siempre me sentaba en la ventana grande de mi habitación, que estaba en la primera planta, cada tarde cuando terminábamos “nuestra excursión” de Madrid para escribir el diario y mirar fuera a la calle Allí, una mujer llevaba ropa con muchos colores bonitos, y estaba hablando felizmente con su hombre (quizás)...
Y otro día, en una tarde fresca, miraba debajo de la ventana, podía ver a una compañera argentina que vivía en la misma habitación que yo, sentada en un banco de la terraza, leyendo un libro.
O que esa mañana cuando paseaba , un señor extraño que se encontraba en la calle, me dijo “Buenos días” con su sonrisa muy amable.. Es muy normal pero esto tan normal me hacía feliz todo el día...
O es que en Madrid, en el verano, a la luz del sol le gustaba brillar más tarde, estaba soleado a las 9 y media de la tarde…hasta que a las 10 de la noche las farolas se encendieron.
Nosotras, también descubrimos una cosa muy interesante que creemos solo sucede en Madrid. Quizás los madrileños utilicen el mismo perfume porque en cada calle que pasamos, podemos olerlo. Y lo llamamos “el perfume de Madrid”.
Hay muchas razones por las que me gusta Madrid. Ahora, con mi recuerdo de Madrid, puedo imaginar una pintura muy viva de algunos días que estaba en Madrid, unos días felices.
¿Conocéis la canción “Esos ojos negros” del cantante Mikel Erentxun? Conocí esta canción cuando estaba en España. Por la tarde, la escuchaba desde mi radio pequeñita, un regalo de mi padre, cuando estaba en mi habitación mirando la lluvia.
“ Esos ojos negros. .esos ojos negros
… Dime ..ahora que duerme la ciudad?”
Creo que tuve mucha suerte porque hice un viaje maravilloso a España. Un recuerdo que siempre existe vivo en mi corazón.
Mira, allí, fuera de la ventana, la lluvia se acaba, algunos pájaros están cantando, su canción me parece como “esos ojos negros… dime….”
Por Bao Tram.
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