(Texto de presentación del Homenaje a Manuel Altolaguirre)
Un siglo. Cien años sobre nuestras espaldas y las de los otros. Y todos los que siguen sobre las espaldas de los que continúan y continuarán sin duda este hermoso camino.
A principios de siglo se producía en España y en Europa una verdadera iluminación de palabras a través de las revistas y publicaciones periódicas. La clase burguesa demandaba con más insistencia pasatiempos y formación culturales por medio de las novedades impresas.
Este vivero de literatura y ciencia sería aprovechado posteriormente en la segunda década del siglo XX para el origen de multitud de revistas, ya propiamente literarias, surgidas al amparo de los primeros movimientos vanguardistas, o de los últimos ecos modernistas. En este contexto, no podemos dejar de mencionar el trabajo y la dedicación llevados a cabo por Manuel Altolaguirre en revistas de la talla de Litoral y Caballo verde para la poesía.
Hoy en día, cien años después, estamos inmersos en otra revolución de la comunicación y de la edición, tal y como la hemos concebido hasta hace poco tiempo. El nuevo soporte de información que ofrece Internet ha provocado un aumento considerable de medios, organizaciones, grupos, asociaciones, individuos simplemente que quieren dar a conocer su producción artística, científica, de entretenimiento o simplemente sus opiniones. De esta manera se ha llevado a cabo lo que podríamos denominar como una ‘democratización de la información (1), tanto de la emisión como de la recepción de la misma. En este nuevo océano se encuentra HISPAVIET, y nada nos hace sentirnos más orgullosos que esta diáfana unión de caminos entre el poeta, editor, director y productor de cine Manuel Altolaguirre y nuestro humilde proyecto.
Brindemos en todo caso por ello, y como decíamos al comienzo de esta breve introducción, que otros cojan el relevo en esta eterna pasión por las palabras.
Brindemos de paso con un poema:
LA POESÍA
No hay ningún paso,
ni atraviesa nadie
los dinteles de la luz y de colores,
cuando la rosa se abre,
porque invisibles son los paraísos
donde invisibles aves
los cantos melodiosos del silencio
a oscuras dan al aire,
más allá de la flor, adonde nunca
alma vestida puede presentarse,
donde se rinde el cuerpo a la belleza
en un vacío entrañable.
(Manuel Altolaguirre, La lenta libertad [1933], 1936)
Notas:
(1) Es necesario puntualizar que esta democratización sólo puede ser aplicada a aquellos países lo suficientemente desarrollados como para permitir un acceso a Internet y a sus contenidos, libre y asequiblemente.
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